Después de muchiiiiiiisimo tiempo sin publicar, volvemos a la carga con una senda, de esas en las que te olvidas que estás al lado de una gran ciudad, y en la que solo escuchas el sonido de los pájaros, el agua correr, y el ruido de las hojas mecidas por el viendo. Se trata de la Senda do rio Eifonso, y está en Bembrive, a las afueras de Vigo.  
 

La distancia de esta senda es de alrededor de cuatro km desde su inicio, aunque lo normal es hacer ida y vuelta, por lo que se convierten en 8. Está bastante bien señalizada, aunque si no se conoce la zona si que se puede dar el caso de que nos perdamos. Lo más fácil para llegar a ella es ir a la asociación de vecinos de Bembrive y coger la carretera que va hacia Beade. La entrada a la senda está a unos 2 o 3 km de está asociación a mano izquierda. No hace falta desviarse en ningún momento de la carretera e incluso tendremos alguna que otra zona de aparcamiento muy cerca a la entrada.

 
La senda transcurre por medio de un bosque siempre acompañada del rio Eifonso, que le da su nombre. Es prácticamente siempre cuesta arriba, empinándose más hacia el final, aunque dispondremos de escaleras en alguna zona del camino. La senda al completo es de tierra, y en ella podremos encontrar varios molinos totalmente restaurados, puentes de madera, e incluso alguna cascada.




 
 
 
Dependiendo de la época del año en la que vayáis podréis encontrar vegetación bastante curiosa, como las setas que hay en el camino y alrededores en varias zonas, o los árboles totalmente cubiertos de musgo de arriba a abajo, al más puro estilo de El Señor de los anillos.

 
 
 
También es muy bonito de ver el colorido de los árboles, que según la época, pasa de verde a amarillo, y de amarillo a marrón, haciendo unos contrastes muy bonitos.
 
 
 
 
 
La senda se puede hacer andando, pero para bicis no es muy adecuada, debido a lo escarpado del terreno y a su corta duración. También es bastante común encontrarse a gente paseando con perros por ella (entre los que me incluyo), por lo que si vais con ellos, y tenéis un perro que no se lleva bien con la gente o otros perros, es mejor que lo llevéis atado.



 

 

 
Para mi gusto los dos puntos más bonitos de ver, son un molino que hay al poco de empezar y la cascada que hay un poco más arriba. El molino está totalmente restaurado y se accede a el por un puente de madera. Justo al lado de el, podemos ver un pequeño riachuelo, y si es Otoño, un buen manto de hojas secas. Hay algún otro molino antes y después, pero este es el más grande y vistoso.
 


 

La cascada se encuentra un poco más arriba del molino. No es muy grande, pero si muy bonita. Podremos verla tanto desde debajo como desde arriba, aunque cuidado al verla, que no hay vallas de protección.

 

 

El final del camino está marcado por una pequeña ermita y un palco en el que se hacen las actuaciones de los grupos populares en épocas de fiesta. Creo recordar que también había una fuente.
Espero que os haya gustado y que vayáis a verla, ya que sitios como este son los que hacen a Galicia distinta de otros lugares.

 



Os dejo el mapa de situación para que quién quiera ir a verla no tenga perdida. Un saludo!! y hasta la próxima!!!
 



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