Hoy os voy a contar una leyenda antigua, de esas que me gustan, con caballeros y castillos!
Se trata de la leyenda del castillo de Ferreira de Pantón (Maside) y empieza así:
Cuando los musulmanes estaban conquistando la península se apoderaron en algunas de sus incursiones de los castillos de Ferreira, Monforte y otros de toda aquella comarca que no pudieron resistir el empuje de las tropas árabes. En el de Ferreira se instaló uno de los grandes jefes del ejército musulmán, Al Malik, y con él una hermosa mujer, esclava de guerra y amada por el general.
En las obligadas ausencias del jefe moro, debido a los quehaceres de la guerra, la joven cristiana quedaba en el castillo protegida por un pequeño destacamento de fieros guerreros, servida por varias mujeres y vigilada por un esclavo etíope, llamado Muni, y un pavoroso grifo, bestia feroz que tenía cuerpo de león, con alas y cabeza de águila gigante con un grande y recio pico, capaz de arrancar el corazón a cualquiera de un solo picotazo.
Algunos soldados cristianos que pudieron huir de los combates estaban escondidos por los montes, esperando reunirse con los rebeldes gallegos combatientes, para asi conseguir con su colaboración alguna victoria que les permitiese rechazar a los atacantes y reconquistar las tierras perdidas. También esperaban poder agruparse ellos mismos, constituyendo un ejercito con fuerza suficiente para ir recuperando los castillos conquistados por el ejercito musulmán.
En una de las ausencias de Al Malik, la joven condesa doña Sancha, decidió realizar un pequeño paseo por los alrededores del castillo, juzgando ésta que no había peligro alguno que se lo impidiera. Pidió permiso al alcaide para realizarlo; y el moro, que tampoco recelaba nada malo, accedió, aun cuando recomendó a la señora que fuese acompañada del etíope y cuatro moros de escolta.
Pero al llegar a una encrucijada del camino cerca de Acedre, el caballo que montaba doña Sancha se asustó al ser atacado por unos perros y huyó en un galopar desesperado que ni Muni, el etíope, ni los soldados de escolta pudieron seguir.
Doña Sancha, perdida, blanca como la nieve, hacía esfuerzos inútiles para contener el galope del animal. Jadeaba sudorosa y se agarraba desesperadamente a la silla para no caer, hasta que al borde del camino apareció la figura de un hombre que de un certero tiro de ballesta hirió en el muslo del caballo. La flecha, al clavarse en la pierna del corcel, le hizo relinchar de dolor e intentar encabritarse, sin conseguir otra cosa que caer de lado en el suelo, pero el hombre que lanzara la saeta estaba ya junto al caballo al tiempo de caer y recibió en sus fuertes y ágiles brazos a la joven doña Sancha. La posó delicadamente en el suelo y le ofreció un sorbo de aguardiente para que se repusiese del susto que había pasado y recobrara fuerzas.
Ella, sorprendida, agradeció el gesto del desconocido con un ademán y una dulce mirada la gentileza.
—¿Quién sois, señora? —preguntó el hombre con interés.
—Soy Sancha de Dóneos, prisionera en el castillo de Ferreira de Pantón. ¿Y vos?
—Gonzalo de Castriz; y si me lo permitís, intentaré libertaros algún día de la ultrajante esclavitud.
—-Arriesgaréis vuestra vida.
—Nosotros la arriesgamos siempre en nuestras luchas contra los invasores de nuestra tierra.
—-Gracias, Gonzalo; pero ahora huid; oigo ya el galopar de los caballos que me siguen y no tardarán en llegar.
—Bien. Adiós, doña Sancha.
—Adiós y buena suerte, Gonzalo.
Así despidiéronse los dos jóvenes; y, tal como había dicho doña Sancha, los moros de su escolta aparecieron a la vuelta del camino. Tardaron en verse los dos amigos, no obstante, doña Sancha, en las noches de luna se sentaba en la terraza de la torre y pensando en el gentil Gonzalo, dejaba que el etíope le peinase los dorados cabellos que se desbordaban sobre sus hombros, soñando una ventura que deseaba ardientemente que llegara muy pronto.
Al fin se supo que, fracasada la incursión musulmana, las tropas mahometanas retrocedían y habían llegado a Monforte, donde se resistían contra los ataques de los cristianos. Fue entonces cuando Gonzalo de Castriz, reuniendo a sus compañeros que andaban disgregados por los montes, decidieron atacar por sorpresa el castillo de Ferreira, que no tenía posibilidad de recibir refuerzos.
Y en una noche rodearon la fortaleza y valiéndose de cuerdas y escaleras asaltaron los muros, con suerte de que cuando los moros se dieron cuenta, ya los gallegos hacían causado muchas bajas.
Gonzalo logró entrar en la torre donde moraba doña Sancha; pero no dió con ella. Muni, el siervo etíope, la obligó a subir a la terraza de la torre, donde el terrible grifo impediría que nadie pudiese acercarse a ella, pero no contaba con una cosa, el amor y la osadía de Gonzalo, que subió a la terraza de la torre y, enfrentándose al animal monstruoso, entabló singular combate. Gonzalo llevaba puesta la armadura completa, con casco y visera que le protegían el rostro, de forma que el pico del águila no podía hacerle gran daño ni las garras podían tampoco perforar la coraza, porque, al tropezar con el el metal pulido de su armadura, los zarpazos causaban gran dolor al propio león. Y así, con un poco de paciencia y habilidad, el joven guerrero consiguió primero romperle las alas, luego su cabeza de águila, para, por fin, atravesarle el corazón.
Muni, cuando vio tal heroicidad, despavorido se tiró de la torre, quedando su cadáver sobre las losas del patio. Así fue reconquistado el castillo de Ferreira y recobró su libertad doña Sancha de Dóneos, que, después de expulsar de Galicia a los mahometanos, se casó con don Gonzalo de Castriz.
Hoy os presento nuestro podcast de la web. En el podréis escuchar mil y un misterios de nuestra tierra, leyendas, sitios que visitar y alguna que otra curiosidad más. De momento.. son cortitos (algo menos de 10 min), pero si vemos que os gustan siempre se podrán estirar un poco más en el tiempo y explicar con más profundidad algunos temas. La autora de ellos es Yolanda Villaverde, colaboradora de la web y autora de libros como "Cementerio de hormigas" o "La Sombra del Morrazo".
Sus temáticas serán variadas, aunque si es verdad que nos tira más el misterio y leyendas y serán los más abundantes. Además de que son los que más se dan para hacer este tipo de cosas. Los primeros temas que hemos tocado, por ejemplo, son la Santa Compaña, San Andrés de Teixido, As Meigas, etc
De momento están colgados en Spotify e Ivoox. Os adjunto aquí los que hemos publicado de momento. Podéis escucharlos directamente desde aquí, aunque os recomiendo subscribiros, ya que así os avisará cada vez que haya uno nuevo, y así no os perderéis ninguno
Hoy os voy a enseñar una de las cosas más características de la provincia de Pontevedra y algo que es de los mas buscado cuando se nos visita y se escucha hablar de ellos. Y esto son... los furanchos!!
Pero... ¿¿qué son los furanchos??
Qué son:
Pues son una parte desconocida de Galicia y que caracteriza especialmente en Pontevedra a su gastronomía.
Los furanchos comenzaron en su momento como lugares en los que se vendía el exceso de vino producido y no vendido o no consumido.
Siempre hecho esto por particulares y normalmente en sus propias casas.
Si tu querías vino, pero buscabas el típico de tu zona y no querías meterte en una marca o bodega concreta podías ir a una casa y comprarle una botella a ese vecino y consumirla allí mismo o llevártela para casa.
Por supuesto el precio siempre era mejor que el de cualquier bodega, y siempre tenias mas variedad y ese trato mas personal que muchos buscamos.
Muchos de ellos empezaron a ver el negocio y empezaron a ofrecer comida, ya que beber sin acompañarlo con algo de comer nunca es bueno. Primero se empezó ofreciendo lo que tenían por allí, como queso, chorizo, tortilla, unos callos, zorza, etc pero esto fue evolucionando más y más hasta prácticamente convertirse en pequeñas taperías.
Era muy común en "los furanchos primigenios" ver casi todos los días reuniones de amigos degustando sus vinos, gaiteiros acompañadolos con música y aprovechando para divertirse un poco y pasar un buen rato. Las mesas normalmente eran tablones y normalmente eran corridas, por lo que era muy común que te sentaras al lado de alguien que no conocieses de absolutamente nada, y acabases charlando con él como si lo conocieses de toda la vida.
Por supuesto la persona que te servía era el dueño de la casa que hacia el vino, mujer, o familiar cercano, y no había ningún contrato, sueldo ni nada parecido por el medio.
Todo esto fue evolucionando y muchos de esos lugares de reunión se acabaron convirtiendo en verdaderas taperías en donde la prioridad mas que el vino pasó a ser la comida.
Esto provocó que pasasen a ser competencia desleal de las taperías y restaurantes, ya que ofrecían lo mismo o mejor incluso, pero sin tener que pagar unos impuestos, ni contratar a nadie, ni tener unos horarios, limpieza, ni nada de nada.
Al ver el desmadre en el que se estaba convirtiendo la Xunta metió mano y los regularizó y pasaron a ser lo que tenemos hoy en día.
Igual que taperias hay mil y una , con los furanchos pasa lo mismo, sigue habiendo los mas tradicionales en donde la prioridad es el vino y sus mesas siguen siendo grandes, se sigue sentando uno en el garaje o salón de la casa, y el trato sigue siendo como si te sirviera tu vecino o amigo.
Otros se volvieron mas "pijos" y no dejan de ser taperias pero mas limitadas por las regularizaciones de la Xunta. Algunos de estos por cierto son impresionantes, como el Reboraina en Redondela (que parece un pazo). Eso si, recomendable reservar con mucha antelación.
Eso si, hay algo que los caracteriza a todos y que los diferencia de las taperias y por lo que los puedes diferenciar fácilmente.
y estas diferencias son....
Como son:
1- Solo pueden abrir 3 meses al año, que van desde el 1 de Diciembre al 30 de Junio. Esto no son 3 meses, pero dentro de ese margen ellos se pueden organizar como quieran. Si tienen jardín preferirán abrir más cerca del calor del verano, y sino preferirán abrir en invierno para no tener tanta competencia y ganar mas. Eso ya queda al libre albedrio de cada furancho con la única condición de que una vez abran tienen esos 3 meses (que tienen que ser seguidos) y en cuando se cumplan tienen que cerrar.
2. Como están pensados para vender el excedente de su cosecha, una vez terminada tendrán que cerrar, hayan o no pasado los 3 meses, no podrán comprar mas vino a terceros para seguir abiertos ya que el que tienen que vender es de su propia cosecha.
3. Todos ellos son casas particulares, por lo que los sitios en los que te sentarás podrán ser de los mas curiosos, como el garaje de una casa, su jardín, su salón, etc. Los baños por supuesto, son los de una casa particular, por lo que te podrás encontrar una ducha en ellos fácilmente.
4. Es muy común seguir encontrando mesas muy grandes y que te toque sentarte al lado de gente que no conoces en ellas. Igual que es relativamente fácil encontrarse a x horas gente cantando canciones populares mientras prueba el vino y cena, o grupo de gaiteiros haciendo lo mismo. Por supuesto, por su propia cuenta y gusto, nunca contratados por el dueño, como si suele ser en las taperias.
5. Algunos tienen un cartel como el de cualquier taperia en la puerta, pero lo normal es que los señale un simple cartón o tabla que pone furancho en las cercanías, o una hoja de laurel en la puerta que los diferencia del resto de casas de alrededor... ya que no nos olvidemos.. son casas normales y corrientes, no taperias, por lo que pasan bastante desapercibidos. Por esa manera de identificarlos (con la hoja de laurel) también se les llama Loureiros, aunque esto si que es verdad que es mas bien de Pontevedra hacia arriba, y furanchos de Pontevedra hacia abajo.
6 Se encuentran sobre todo en la provincia de Pontevedra, y especialmente en la costa. Hay alguno en el resto de provincias gallegas, pero casi se pueden contar con los dedos de una mano en cada una de ellas.
7. Solo te podrán servir vino y agua, olvídate de refrescos, cerveza etc... acuérdate que supuestamente son para vender el vino, y ya no tendrían de hecho que venderte nada mas que eso, ni siquiera comida. También hay que decir , que habelos haylos, igual que las brujas, y te encontrarás alguno que si te los vendan, igual que te pondrán algún plato que no esta en la lista de la Xunta, pero si a alguien se le da por denunciar les puede caer una multa importante.
8. Desde la ley de la Xunta que los regularizo solo pueden tener unos platos concretos y no se pueden salir de ahí de ninguna manera
Estos platos son: Tabla de embutidos y/o quesos, pimientos de padrón, Oreja o chorizo, Zorza o lomo, Costilla, Huevos fritos, sardinas o jureles a la brasa, callos con garbanzos o alubias, tortilla de patatas, empanada o empanadillas y croquetas. Y de postre tetilla con membrillo. No podrás encontrar en ellos nunca marisco (excepto dentro de las empanadas o croquetas), entrecots ni otras cosas, a no ser que se cumpla lo mismo que la bebida, que lo sirvan por su propia cuenta y riesgo arriesgándose a denuncia e incluso el cierre del local.
9. Y por ultimo lo que mas los caracteriza y de ahí su éxito, el trato cercano y sobre todo, PRECIO. Como no tienen que pagar sueldos, ni tantos impuestos, ni local ni prácticamente nada, pueden poner PRECIOS MUY BAJOS!! . Es muy fácil de hecho cenar en ellos por menos de 10 euros, llegando alguna vez incluso a pagar 5 euros si compartís platos. También es verdad que muchos se emocionaron y subieron precios que ni que fueran taperias y podrás encontrarte incluso precios caros, pero no es lo normal.
¿Porque mucha gente dice que x furancho si sirven marisco o un plato que no deberían?
Otra cosa que quería aclarar, es que debido al éxito de estos lugares, muchos se subieron al carro de su nombre para ganar clientela y se llaman Furancho de "Pepito", "Juanito", etc y realmente no lo son. Simplemente llevan el nombre de furancho porque antiguamente lo fueron y la gente los conoce como tal pero ahora son taperias, o porque simplemente quieren ese tirón que le da el nombre pero realmente pagan licencia de taperia y abren todo el año y además así no tienen que cuidar tanto su estética como una taperia, ya que recordemos que muchos de los furanchos son garajes, en los que la estética precisamente no es lo que mas atraiga. Por lo que si alguien os dice, en x furancho me comí una mariscada... eso no es un furancho... ese local problamente este pagando licencia de taperia y de hecho abra todo el año y no solo 3 meses. Esto por cierto no tiene porque ser malo por cierto. Al lado de mi casa por ejemplo tengo la Taperia "O furancho", si.. se llama así tal cual, de ahi que dé a confusión. Se parece tanto estéticamente como a nivel de platos y precios a un furancho, con la diferencia de que este abre todo el año. Pero ojo que esto no quiere decir que sea algo malo, de hecho es un local que os recomiendo totalmente y del que os haré un post aparte.
¿Como localizarlos?
Debido a su fugaz apertura, forma de anunciarlos, etc, a veces es díficil dar con ellos, especialmente si no conoces la zona. Por lo que os recomiendo que os metáis en varios grupos que hay sobre ellos en Facebook o web en donde localizan la gran mayoría. Yo por ej me muevo mucho por defuranchos.com y grupo de Guia Furanchín de Facebook. Además si ves una hoja de Laureal colgando de una casa sin ni siquiera cartel, no dudes en investigar, ya que problablemente sea un furancho.
Os dejo además un video en donde explico todo por si no os queréis tragar este tochón (aunque si llegasteis hasta aquí entiendo que ya os lo habéis tragado). Espero que os haya gustado , y por supuesta, dejad comentarios de vuestra opinión y que os parecen estos locales
Por cierto, esto es una vision general y muy por encima de lo que son, y lo mejor para saber como son es visitar alguno concreto, así que no os preocupéis que en breve "haré el esfuerzo" e iré a alguno y os lo enseñaré por aquí, hinchándome a comer tortilla, zorza, etc etc
También podéis disfrutarlo en nuestros podcast, por si os apetece saber de ellos mientras conducís, antes de dormir, tirados en el sofá, o de forma más relajada simplemente. Os adjunto en enlace a ellos en Ivoox y Spotify
Hace unos años intenté hacer el camino de Santiago en bici, pero no lo conseguimos terminar porque nos cogió por banda una alerta roja por lluvias y frio. Íbamos con el tiempo muy justo, y solo conseguimos llegar hasta Sarria (desde Ponferrada). Aun nos quedaban dos días por delante, pero teníamos toda la ropa empapada (incluida la de repuesto), el camino estaba impracticable, y encima estábamos destrozados de hacer los 100 km hasta allí lloviendo sin parar, y con muchos kilos de mas encima, debido al agua en nuestra ropa, y el barro en nuestras bicis, por lo que decidimos abandonar.
El año pasado lo volvimos a intentar tres valientes y esta vez si lo conseguimos terminar. Los últimos km también nos llovió igual que la última vez, pero esta vez nos pilló ya en llano y mas cerca, y no fue gran impedimento.
Lo hicimos en la semana santa del año pasado, y desde Ponferrada, que son los 200 km mínimos que exigen para bicicletas. Antes de empezar a contaros nuestra historia... unos breves consejos, para los que queráis hacer el camino de Santiago en bici.
1. Llevad la mínima carga posible, pensad que todo lo que llevéis de más va a ser esfuerzo extra por llevar peso de mas. Si vais con calma y no llueve esos días se puede lavar la ropa en muchos de los albergues. Para los 4 días previstos desde Ponferrada (alrededor de 50 km diarios) yo recomiendo un par de pantalones ciclistas (cuanto más refuerzo en el culete mejor), 4 camisetas, un par de polares por si hace frio o queréis pasear andando tranquilamente por la noche, un chubasquero para hacer de cazadora y paraguas al mismo tiempo, 2 pares de calcetines, calzonzillos, y con un solo par de tenis suele llegar (a no ser que llevéis calzado especial para bici, que en ese caso es conveniente llevar calzado normal para cuando lleguemos a destino). Recomendable también llevar un pantalón de chandal para andar por la noche por el pueblo en el que estemos, cenar en ciclistas no suele quedar bien, y un chandal ocupa poco, y sobre todo, pesa poco!-. También recomendable llevar algún tipo de soporte en la bici para no tener que cargar con la mochila en la espalda, os liberara de muchos dolores de espalda y cuello y rodaréis mejor. La única pega es que hace la bici un poco más inestable, y, si por ejemplo, sois de dar saltos, es posible que os moleste un poco, como era mi caso. Esas fotos que adjunto son del apaño casero que llevé yo.
2. Intentad llevar crema de sol... yo es muy muy dificil que me queme... y aun así pasando O Cebreiro me quemé. Pensad que vais a estar muchísimas horas al sol, con poca ropa, y muchas veces a gran altura, que os coge mas el sol. He aquí la muestra de mi brazo para quien no lo crea... (esto fue el segundo día.... en solo dos días esto!!!)
3. Escoged épocas del año de temperaturas medias, es decir, evitad a ser posible el invierno y el verano. ¿las razones? evitar lo máximo posible las lluvias y el frio del invierno (os hacen el camino mucho más complicado y encima no se disfruta de la mayoría de vistas y cosas que ver), y evitar lo máximo posible el calor extremo del verano. Si yo me quemé y pasé calor en semana santa, no quiero ni pensar como será en verano, a 30 y muchos grados... subir las pendientes del 10% y 15% del Cebreiro no debe ser nada agradable. Sobra decir que tanto primavera como Otoño son las épocas ideales, ya no solo por temperaturas, sino porque los paisajes son impresionantes, y los mil colores del otoño, y las flores de la primavera acentúan mucho más el ya bello camino. Si finalmente decidís ir en verano o en Invierno os recomiendo escoger otro de los caminos de Santiago que existen, aquel se adapte mejor a la época del año, por ejemplo, en verano sería recomendable el camino de norte que va por la costa y en Invierno el Camino inglés donde las temperaturas son suaves durante todo el año.
4.Intentad llevar pantalones (o sillín en su defecto), con bastante acolchado, al igual que el calzado. Pensad que son muchas horas encima de la bici, y varios días seguidos, y tanto tiempo, al final del camino pasa factura. Yo tenía el culete dolorido pero aun lo iba llevando más o menos bien, pero había mucha gente que se tenía que echar cremas, o que incluso se hacía heridas del rozamiento constante durante tantas horas. Lo mismo pasa con el calzado, yo llevaba unos tenis de suela relativamente blanda, y después de varios días haciendo fuerza con ellos notaba los tacos de los pedales pinchándome en la planta de los pies. Lo dicho, son varios días y muchas horas encima de nuestras monturas, y a no ser que estemos acostumbrados a una media de 50 km al día, nos pasará factura tarde o temprano.
5. Yo recomiendo dormir de albergue y comer de cafetería (evitar restaurantes con menú especial peregrino, suele ser peor que el resto y encima más caro). Para los albergues siempre recomiendo buscar los puntos intermedios y evitar las ciudades principales (a no ser que tengan muuuuchos albergues, como es el caso de Sarria). ¿La causa de evitar ciudades principales? Que los albergues suelen estar mucho más llenos e incluso nos puede costar encontrar plaza. Además que suelen ser menos acogedores. En muchos de ellos se les da prioridad a los que hacen el camino andando (ya que si un caminante se encuentra el albergue lleno, le costara mucho mas hacer los 2 o 3 km (o más) hasta el siguiente, que a nosotros con nuestras bicis, por lo que en muchos no dejan entrar a las bicis hasta las 19:00, de ahí que nos solamos encontrar los albergues llenos y es mejor tirar a las zonas menos pobladas. Lo malo de esto es que tendremos menos servicios a nuestro alrededor.... lo bueno.. que estaremos mas aislados, por lo tanto, mas tranquilos...(Por cierto, otro briconsejo....llevad tapones para los oídos si queréis dormir, que como os toquen un par de osos polares en la litera de al lado, como me pasó a mi en el primer albergue... no pegáis ojo.. jajaja. Y llevad también saco de dormir, ya que las mantas que dan no suelen ser suficientes). Los precios suelen estar entre los 5 y 10 €, y vale que a mucha gente no le guste dormir con tanta gente alrededor, pero pensad que eso también es parte de la esencia del camino, el compartir un salón en el que cenar con más gente, compartir peripecias, conocer gente nueva, etc.
6. ¡Último consejo! si llueve mucho, aprendí un pequeño truco... si vas cuesta arriba, es más fácil subir por donde baja el agua por el camino, ya que la tierra es mas dura y te costará menos. Si vas por el resto del camino la tierra suele estar más blanda, por lo que te entierras mas y te costará más avanzar, y al mismo tiempo se te pegará a la rueda y bici en forma de barro, aumentando el peso, y por lo tanto el cansancio.
Ahora si empezamos!!! el camino mínimo supuestamente empieza en Ponferrada, ya que para bicicletas tiene que ser un mínimo de 200 km (andando 100 km... sería Sarria el punto de partida). Podéis coger la credencial del peregrino para ir poniendo los sellos en el albergue de allí mismo. Si no recuerdo mal os cobran un euro, o algo por el estilo. Una vez cogido esto, con ponerle un par de sellos al día suele ser suficiente. Nosotros solíamos ponérselos en la cafetería del desayuno, otro en la comida, otro en el café de medía tarde y otro en el albergue, nos sobraban, pero la verdad es que los hay super bonitos y nos hacía ilusión ir coleccionandolos. Yo recomiendo una media de 60 km diarios, da tiempo a ver con relativa calma, y al mismo tiempo avanzamos a un ritmo decente sin esforzarnos demasiado. Aquí en Ponferrada os recomiendo daros una vuelta por el castillo y la zona vieja, y después ya enganchar el camino, que ya os lleva por varias zonas muy bonitas.
Hasta prácticamente llegar a la falda de O Cebreiro el camino es bastante llano, por lo que no os resultará cansado pedalear, eso si, recomiendo tomarselo con calma, ya que el último tramo hasta A Faba es muy duro, con pendientes de incluso el 30 %, y si llegáis cansados, ya os veo empujando por la bici en vez de ir montados encima. La mayoría del camino de hoy, exceptuando pequeños tramos de tierra,se hace por asfalto,más adelante, ya metidos en Galicia ya es casi 100% tierra. Iréis pasando pequeños pueblos y zonas residenciales hasta llegar a Cacabelos, un pueblo castellano muy bonito, en el que os recomiendo que paréis a tomar un café y dar una vuelta. Una vez salgáis de Cacabelos ya hay algún que otro repecho, pero de poca dificultad, ideal para entrar en calor. Cruzaréis zonas de viñedos y arboles frutales por zonas de tierra hasta llegar a otro alto en el camino, Villafranca del Bierzo, un pueblo muy bonito, con una plaza mayor ideal para parar a comer. Además tiene una zona vieja de calles estrechas ideales para pasear, y un par de iglesias dignas de visitar. Nosotros tuvimos algún que otro problema con nuestras bicis, y por suerte las conseguimos reparar aqui. A uno de nosotros nos rompió un pedal, y a otro la suspensión. Por suerte había una tienda de bicis justo por donde entra el camino y pudimos repararlas ahí.
Una vez salgáis de Villafranca del Bierzo ya notaréis un bajón importante de civilización. Hasta aquí era raro ver zonas totalmente despobladas, sin embargo de aquí en adelante ya empezaréis a rodar por la montaña y ya veréis casas y pueblitos muy de vez en cuando. El camino va unos cuantos km serpenteando por debajo de la A6, y varias veces se cruza con el río Valcarce. Os cruzaréis varios pueblos muy antiguos, con sus típicas casas de piedra, molinos restaurados y algún que otro puente cruzando el río dignos de admirar.
Ya estamos cerca del fin de la primera etapa...cuando lleguéis al pueblo de "Hospital" os recomiendo hacer una paradita para descansar un poco, ya que lo siguiente es una subida de aupa y os van a hacer falta las fuerzas. En este pequeño pueblo podréis admirar los prados típicos llenos de bacas o cabras, y además tenéis un par de bares en los que parar a tomar un piscolabis. Os recomiendo probar la limonada, esta buenísima, y no la encontraréis dentro de Galicia. Por cierto, ojo que la limonada, no es solo limón, como muchos pensáis, está hecha con vino ;)
Una vez salimos de Hospital, ya veréis que el camino se empieza a empinar muchísimo, con pendientes en algunos momentos del 20 % e incluso 30 %. No son muchos km hasta el albergue planeado (A Faba), pero si los suficientes para destrozarnos las piernas con sus impresionantes pendientes. Una vez lleguéis a "A Faba", hay que desviarse unos 600 mts del camino, para llegar al albergue. Está situado en el centro del pueblo, justo al lado de la iglesia (del siglo XVI). El albergue es una casa de piedra restaurada, con capacidad para unas 50 personas en literas aprox.. Tiene una pequeña cocina, duchas, y sitio para guardar las bicis. Si queréis comer, cenar, o desayunar en el pueblo, deciros que hay una pequeña cafetería, y un restaurante vegetariano en el que se come muy bien.
Os recomiendo cenar tranquilamente, relajaros, y descansar lo máximo posible, ya que el día siguiente, para mi es de los peores días del camino, por la dureza de sus cuestas y la falta de descanso, ya que es un constante sube y baja.
Por hoy os dejo, y en breve o cuento como fueron las siguientes etapas... espero que os vaya gustado ;)