Yuanlaosi Hot Pot en Vigo: una forma diferente de comer en la que tú mismo cocinas en la mesa
Si sois de los que os gusta descubrir sitios diferentes donde comer, de esos que se salen un poco de lo habitual y en los que la propia comida se convierte en parte de la experiencia, hoy os traigo una propuesta bastante curiosa que tenemos en Vigo. Se trata de Yuanlaosi Hot Pot, un restaurante especializado en el famoso hot pot chino (olla caliente), una forma de comer que cada vez se conoce más por aquí y que tiene una particularidad muy interesante: ¡la comida la cocinas tú mismo en la mesa!
El restaurante se encuentra en la avenida de Atlántida, en la zona de Alcabre, muy cerca de Bouzas, y lo primero que llama la atención cuando entras es que no estamos ante el típico restaurante chino de toda la vida. Aquí la decoración tiene mucho protagonismo, con farolillos rojos, madera, detalles de estilo oriental y diferentes espacios que recuerdan a los restaurantes tradicionales chinos.
Pero vamos por partes, que hay bastante que contar y, sobre todo, explicar cómo funciona esto del hot pot, porque si nunca habéis probado uno es posible que al principio os encontréis un poco perdidos.
¿Qué es eso del hot pot chino?
Para empezar, conviene explicar qué es exactamente el hot pot, porque aunque el nombre pueda sonar a algo parecido a una fondue, tiene su propia historia y una forma de comer bastante particular.
La idea consiste en tener una olla con caldo caliente en el centro de la mesa. A partir de ahí, se van pidiendo diferentes ingredientes —carnes, verduras, setas, mariscos, fideos y otros productos— que cada comensal cocina directamente en ese caldo.
Es decir, no te traen el plato terminado, sino que tú decides qué ingredientes echar, cuándo hacerlo y cuánto tiempo dejarlos cocinar. De esta forma, cada uno va comiendo a su ritmo y combinando los alimentos como más le guste.
La tradición del hot pot está muy arraigada en China, especialmente en la región de Sichuan y en zonas cercanas, donde los caldos picantes tienen una gran importancia gastronómica. Es una comida pensada para compartir, sentarse alrededor de la mesa y disfrutar sin demasiadas prisas.
Y precisamente esa es una de las cosas que más me llaman la atención de este sistema: aquí no se trata solamente de comer, sino también de participar en la preparación de la comida. Es una experiencia bastante diferente a la que estamos acostumbrados y puede resultar muy entretenida si vais con amigos o en familia.
Un restaurante con una decoración bastante llamativa
Una de las primeras cosas que destacan al entrar en Yuanlaosi es la ambientación. El local es amplio y está decorado con un estilo oriental muy marcado, con farolillos rojos, paneles de madera, estructuras decorativas y mesas preparadas para cocinar directamente en ellas.
La iluminación también ayuda bastante a crear ese ambiente, especialmente con los farolillos que cuelgan sobre las mesas y los detalles decorativos repartidos por el establecimiento.
No es una decoración minimalista ni pretende pasar desapercibida. Al contrario, tiene bastante personalidad y hace que la visita resulte diferente desde el primer momento.
Además, el local cuenta con diferentes zonas de mesas, por lo que resulta interesante tanto si vais en pareja como si os juntáis unos cuantos para hacer una comida o una cena diferente.
Eso sí, aquí conviene tener en cuenta que la experiencia se disfruta especialmente cuando vais con tiempo. Entre elegir los ingredientes, preparar las salsas y cocinar las diferentes cosas en la olla, no es el típico sitio al que uno va con prisas para comer en media hora y salir corriendo.
¿Cómo funciona? Lo primero es elegir el caldo
Una vez sentados, llega el momento de empezar con la parte más importante: decidir qué vamos a cocinar y en qué caldo lo vamos a hacer.
La olla que se coloca en el centro de la mesa puede tener diferentes compartimentos, lo que permite disfrutar de varios caldos al mismo tiempo. Esto es especialmente útil cuando vais varias personas y no todos tenéis los mismos gustos.
Por ejemplo, podéis combinar un caldo suave con otro de setas y otro picante. Así, cada uno puede probar diferentes sabores sin tener que ponerse de acuerdo en elegir una única opción para toda la mesa.
El caldo es una parte fundamental de la experiencia, porque no solo sirve para cocinar los alimentos, sino que también les aporta sabor. Dependiendo de lo que elijáis, el resultado será más suave, más intenso o bastante picante.
Si sois de los que disfrutan con el picante, podéis probar una de las opciones más fuertes, pero si no estáis acostumbrados a la cocina de Sichuan, yo empezaría por algo más suave. Siempre hay tiempo de ir probando otros sabores y no hace falta lanzarse de cabeza a lo más picante desde el primer minuto.
Lo bueno de tener varios compartimentos es que podéis experimentar un poco y descubrir qué combinaciones os gustan más.
Una gran variedad de ingredientes para cocinar en la mesa
Después de elegir los caldos, llega el momento de decidir qué vamos a echar en la olla. Y aquí es donde la cosa empieza a ponerse interesante, porque hay diferentes tipos de ingredientes entre los que elegir.
En las fotografías podéis ver algunas de las bandejas de productos que se sirven para preparar la comida. Hay carnes cortadas en láminas finas, verduras, setas y otros ingredientes que se van añadiendo al caldo según apetezca.
La carne cortada fina resulta especialmente práctica para este tipo de cocina, porque permite cocinar pequeñas porciones directamente en el caldo. También podéis combinarla con verduras y setas, que aportan texturas diferentes y ayudan a variar bastante cada bocado.
También hay opciones como los fideos, las pastas y otros productos que permiten completar la comida. La gracia está en no limitarse a pedir siempre lo mismo, sino en probar diferentes ingredientes y descubrir cuáles encajan mejor con los caldos que habéis elegido.
Mi consejo es que, si vais por primera vez, no os volváis locos pidiendo cantidades enormes de todo desde el principio. Es preferible empezar con una selección variada y, si veis que os quedáis con ganas de probar más cosas, pedir alguna bandeja adicional.
Así podéis ir descubriendo poco a poco qué os gusta más y evitar pedir demasiada comida de golpe.
La salsa también tiene su importancia
Otro detalle curioso del hot pot es que no todo depende del caldo. Las salsas que acompañan a los ingredientes también tienen bastante protagonismo.
En Yuanlaosi hay una zona con diferentes salsas y condimentos que permiten preparar mezclas al gusto. De esta forma, cada persona puede hacerse su propia combinación para acompañar la carne, las verduras o los demás ingredientes. Tendréis 5 o 6 guias para realizar varias salsas con más de 20 ingredientes, aunque siempre podéis hacerlas como vosotros queráis, esas guias son solo recomendaciones de las más solicitadas. En ellas os va poniendo cuantas cucharadas de cada ingrediente necesitáis. La de cacahute a mi me voló la cabeza, estaba riquisima!!
Podéis optar por mezclas más suaves, otras con un toque picante o combinaciones con diferentes aromas e intensidades. Lo interesante es que no tenéis por qué preparar siempre la misma salsa: podéis experimentar un poco y encontrar la que más os convenza.
Para quienes no estén familiarizados con esta forma de comer, puede resultar un poco confuso al principio saber qué mezclar o qué salsa utilizar con cada ingrediente. Por eso, lo mejor es preguntar al personal si necesitáis alguna recomendación.
Al fin y al cabo, parte de la gracia está precisamente en probar cosas nuevas y descubrir sabores diferentes a los habituales.
Cocinar, probar y compartir
Una vez que ya tenemos los caldos, las bandejas de ingredientes y las salsas preparadas, comienza realmente la comida.
Cada comensal va añadiendo los ingredientes a la olla, dejándolos cocinar el tiempo necesario y sacándolos cuando están listos. Después, se pueden acompañar con las salsas que hayáis preparado.
Aquí es importante recordar que no todos los ingredientes necesitan el mismo tiempo de cocción. Algunos se hacen rápidamente, mientras que otros necesitan algo más de tiempo. Si tenéis dudas, preguntad al personal y seguid sus indicaciones, especialmente con las carnes y los mariscos.
También conviene utilizar los utensilios adecuados para los alimentos crudos y los cocinados, evitando mezclarlos para mantener una manipulación segura.
Lo bueno de este sistema es que la comida se va desarrollando poco a poco. Mientras unos están cocinando carne, otros pueden estar preparando verduras o probando una combinación diferente de sabores.
Y eso hace que la mesa tenga bastante movimiento durante toda la comida. Siempre hay algo que echar al caldo, algo que probar o alguna mezcla nueva que preparar.
Por eso me parece una opción especialmente interesante para una comida con amigos. En lugar de que cada uno pida su plato y se limite a comerlo, todos participáis en la preparación y vais compartiendo la experiencia.
¿Es un sitio recomendable si nunca has probado el hot pot?
Precisamente por tratarse de una forma de comer diferente, puede surgir la duda de si merece la pena ir sin tener experiencia previa.
Yo creo que la clave está en ir con ganas de probar algo distinto y sin esperar que funcione como un restaurante convencional.
No hace falta ser un experto en cocina china ni saber de antemano qué ingredientes elegir. Lo importante es dejarse aconsejar, empezar por sabores que os resulten familiares y, poco a poco, ir probando otras combinaciones.
Si os gusta la carne, podéis centraros en las diferentes variedades disponibles. Si preferís las verduras y las setas, también podéis montar una comida con esos ingredientes y elegir caldos que encajen con vuestros gustos. Y si sois de los que disfrutan probando sabores nuevos, seguramente encontraréis bastantes cosas que os llamen la atención.
Además, el hecho de cocinar en la propia mesa hace que la comida resulte más participativa. Es una buena excusa para reunirse, conversar y pasar un rato diferente, sin que toda la atención esté puesta únicamente en terminar el plato.
Eso sí, si sois de los que prefieren que les sirvan la comida ya preparada y no tener que preocuparse por los tiempos de cocción, debéis tener en cuenta que aquí parte de la experiencia consiste precisamente en hacerlo vosotros mismos.
¿Qué tal de precio?
En cuanto al presupuesto, las referencias disponibles sitúan el precio orientativo en torno a los 20-30 euros por persona, aunque el importe final dependerá de los ingredientes que pidáis, las cantidades y las bebidas. Para que os hagáis una idea, nosotros eramos 4 y pedimos todo lo que veis en las fotos con bebida y café y pagamos 26 € por cabeza.
Lo recomendable es consultar la carta y los precios actualizados antes de pedir, sobre todo si vais en grupo y queréis controlar el gasto. Como hay diferentes ingredientes y bandejas entre los que elegir, podéis adaptar bastante la comida a vuestros gustos y a lo que os apetezca probar.
En cualquier caso, yo iría con la idea de disfrutar de una comida sin demasiadas prisas, porque aquí la experiencia no consiste solamente en que te traigan varios platos a la mesa, sino en ir cocinando, probando y compartiendo.
¿Dónde está Yuanlaosi Hot Pot en Vigo?
El restaurante se encuentra en la avenida de Atlántida, número 98, en la zona de Alcabre, Vigo. Está relativamente cerca de Bouzas, por lo que puede ser una opción interesante si estáis buscando un sitio diferente para comer o cenar por esa parte de la ciudad.
Dirección: Avenida de Atlántida, 98, 36208 Vigo (Pontevedra).
Teléfono: 986 210 086.
Web: https://www.yuanlaosi.es/
Horario orientativo:
Estos horarios pueden cambiar, así que conviene confirmarlos antes de acercarse. También es recomendable reservar, especialmente si vais un fin de semana o en grupo.
Tiene aparcamiento propio gratuito bastante grande en la parte de atrás, así que aparcar nunc será un problema.
Como siempre os adjunto también el mapa con su situación exacta:
En resumen: una experiencia gastronómica diferente en Vigo
Yuanlaosi Hot Pot es una alternativa curiosa para quienes quieran salir un poco de la rutina y probar una forma de comer diferente a la habitual.
Su principal atractivo está en el propio concepto del hot pot: elegir los caldos, seleccionar los ingredientes, preparar las salsas y cocinar cada cosa en la mesa. A esto se suma una decoración de estilo oriental bastante llamativa, que ayuda a que la visita tenga un ambiente diferente.
Me parece una opción a tener en cuenta para una comida con amigos, una cena en pareja o una reunión familiar en la que apetezca hacer algo distinto. Especialmente si nunca habéis probado el hot pot chino, puede ser una buena oportunidad para descubrirlo.
Y es que, al final, viajar y descubrir sitios nuevos no siempre significa coger el coche y marcharse a cientos de kilómetros. A veces basta con encontrar una propuesta diferente en nuestra propia ciudad para conocer otras costumbres gastronómicas y pasar un buen rato.
Así que ya sabéis, si os apetece probar una forma distinta de comer en Vigo, podéis acercaros a Yuanlaosi Hot Pot y descubrir por vosotros mismos cómo funciona esto de cocinar en la mesa.
¡Espero que os haya resultado interesante la recomendación y que os animéis a probarlo!